Atención materno-infantil: un servicio de difícil acceso agravado por el coronavirus

 

 

Muchos servicios de salud materno-infantil, como los reconocimientos médicos o la atención en el parto, han sido interrumpidos en todo el mundo debido a la limitación de los recursos que ha provocado el coronavirus.

 

La historia de Jacinta

 

África es el continente más joven del planeta: casi la mitad de su población es menor de edad.

Las mujeres africanas tienen una media de cinco hijos, pero las condiciones de las que disponen para que los nacimientos se desarrollen sin complicaciones son insuficientes, especialmente ahora.

Cada día se conocen decenas de historias de mujeres como Jacinta que se han enfrentado a la difícil situación de tener que dar a luz en un contexto único y extremadamente complicado. Gracias al apoyo de gente como tú, Jacinta puede hoy, contarnos su historia.

 

 

Jacinta vive junto a su familia en Emali, una ciudad situada en el condado de Makueni (Kenia).

Hoy se siente feliz después de dar a luz a su quinto hijo, Inocencio, pero todavía recuerda angustiada como fueron los meses previos a dar a luz.

Con la llegada del coronavirus y las restricciones del gobierno, las citas médicas y los servicios de atención materno-infantil quedaron relegados a un segundo plano. “Viajar era muy difícil, había muchos menos autobuses. Si quería ir a cualquier parte tenía que pagar mucho dinero”.

La falta de atención médica regular para evitar complicaciones durante el embarazo no fue el único elemento que afectó a Jacinta. En el mes de marzo uno de sus cuatro hijos enfermó de coronavirus y la situación en su hogar comenzó a complicarse.

 

La posterior presencia y atención de los agentes de salud comunitarios formados por Amref supuso un alivio para ella

 

“Afortunadamente, Ann vino a visitarnos con regularidad. Ella nos dijo que nos laváramos las manos, usáramos mascarillas y mantuviéramos la distancia para evitar la propagación del virus. Eso fue muy valioso”, recuerda Jacinta.

 

Jacinta, atencion materno-infantil

 

 

Jacinta también recibió todo el apoyo posible de Ann para que su hijo naciera sano. Las consultas no pudieron ser tan frecuentes como anteriormente, pero las llamadas telefónicas le permitieron estar mucho más tranquila y conocer cómo iba evolucionando su embarazo.

“Ann seguía diciéndome que fuera al hospital para dar a luz. Me explicó que las enfermeras pueden intervenir rápidamente en caso de complicaciones”, explica.

 

 

Esto no sería posible sin el apoyo de gente como tú, la atención materno-infantil no se puede ver interrumpida por el coronavirus, por eso hoy te pedimos que apoyes a madres como Jacinta con un donativo.

 

 

 

Partos seguros: un derecho garantizado gracias al personal formado

 

Jacinta desconocía la fecha en la que iba a dar a luz a su quinto hijo. Una noche a las dos de la mañana rompió aguas. Debido al toque de queda establecido como consecuencia de la pandemia, no había taxis ni medios de transporte a su alrededor.

Ann movilizó todos sus recursos para que Jacinta pudiera ser trasladada al centro sanitario en un ciclomotor y les proporcionó dos permisos para que la policía no pudiera arrestarlos.

“Me alegré mucho de ver que contaba con la ayuda de Ann porque dos mujeres embarazadas habían muerto porque no pudieron llegar al hospital por la noche”

 

Afortunadamente todo salió bien. Después de cuatro horas de parto, Inocencio llegó al mundo con una salud inmejorable gracias a la ayuda del personal sanitario y de Ann, sin la cuál Jacinta no habría podido llegar al hospital a tiempo para dar a luz a su niño.

 

 

Los proyectos de Amref han hecho que solamente en ese año se hayan formado 15.000 matronas en 13 países africanos.

Una matrona puede brindar atención y educación sanitaria a 500 madres al año. Jacinta ha sido una de ellas y esta es su historia.

 

Cuando apoyas a Amref Salud África haces posible el cambio duradero en la salud y la vida de las comunidades. Gracias por hacerlo posible.

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