La atención materno-infantil en primera línea

 

 

Jemimah: “Desde el comienzo de la pandemia muchas cosas han cambiado. Las llamadas se han multiplicado y las mujeres tienen miedo”

 

Ser madre es una experiencia emocionante. El embarazo y el parto son la expresión más pura de la naturaleza humana, pero también el momento en el que las mujeres necesitan más cuidados.

La atención materno-infantil es clave para salvar vidas.

Lamentablemente, factores como la pobreza y la ausencia de recursos sanitarios de calidad provocan que cada día 830 mujeres pierdan la vida dando a luz, el 50% se dan en África. Con la llegada de la pandemia muchas cosas han cambiado y este dato puede incrementarse como consecuencia de COVID-19 las restricciones y su impacto, en los ya de por sí, débiles sistemas de salud. Hoy puedes apoyarlas y protegerlas con una donación.

 

La historia de Jemimah

 

Jemimah es una mujer que vive en Kenia. Desde que era pequeña siempre soñó con ser enfermera, pero cuando vio nacer a su primer bebé supo que ese era su propósito en la vida. “Poder cuidar a alguien con éxito es la mayor satisfacción que se puede obtener”, explica.

La experiencia maternal le llevó a conocer en primera línea lo importante que es el asesoramiento en salud reproductiva antes, durante y después del parto para evitar complicaciones de cualquier tipo.

Ser un apoyo para niñas y mujeres en la comunidad fue el principal objetivo que se propuso cuando comenzó su camino hacia la atención sanitaria.

“Sueño con un mundo, una Kenia, en el que las mujeres y las niñas tengan la posibilidad de elegir cuántos hijos tener y que puedan dar a luz de forma segura”.

 

Durante toda su trayectoria profesional ha contribuido a ello informando al colectivo femenino sobre cuestiones relacionadas sobre la sexualidad y la planificación prenatal, posnatal y familiar. Esto es posible gracias al apoyo de personas como tú, el impacto de tu donación en la vida de estas mujeres es muy poderoso.

La atención materno-infantil constituye una difícil tarea en África. La falta de personal cualificado, la ausencia de recursos básicos, las malas infraestructuras y la falta de equipos médicos de calidad hace que en muchas ocasiones los contratiempos que se producen en los partos afecten decisivamente a la vida de los bebés y de las madres.

Se estima que el 40% de las muertes de niños menores de cinco años en Kenia son por causa de asfixia durante el parto. Muchos problemas de salud y de discapacidad de estos bebés derivan de la falta de oxígeno al nacer como consecuencia de complicaciones y falta de asistencia en el parto.

 

Apoyo y asistencia para cuidar la salud materno-infantil en pandemia

 

Con la llegada de la pandemia la atención materno-infantil se ha visto mucho más en peligro.

Jamimah ha tenido que dejar a un lado todo su tiempo libre para continuar con las reuniones de sensibilización e información que anteriormente llevaba a cabo de forma conjunta y que ahora las realiza de forma individual. “Lleva mucho tiempo, pero merece la pena”.

La matrona también se dedica a visitar una a una a las mujeres embarazadas para transmitirles tranquilidad y asegurarse de que sus bebes se encuentran bien. Antes de la pandemia visitaba a una media de treinta mujeres al día, pero debido al toque de queda impuesto a las siete de la tarde ahora solamente tiene tiempo para visitar a cinco.

 

 

Sin embargo, Jamimah intenta que las madres se encuentren lo más tranquilas posibles. “Todas las mujeres que visito tienen mi número de teléfono, por lo que pueden llamarme por la noche si tienen alguna pregunta. Recibo muchas llamadas telefónicas. No solo soy su enfermera, sino también un verdadero apoyo”, explica.

Muchas de las madres temen salir de su hogar por la noche si se ponen de parto debido a las posibles consecuencias.

Las personas que se encuentran fuera de su casa en un horario que no está permitido pueden ser multadas e incluso golpeadas. Muchas veces no tienen papeles que acrediten que se dirigen al hospital a dar a luz, por lo que se trata de un problema grave en el que enfermeras y el personal sanitario trabajan para resolver.

Si las madres no llegan a tiempo a un centro con profesionales capacitados es muy difícil que puedan tener un parto seguro.

 

Los programas de matronas y atención materno-infantil

 

Las inversiones en matronas pueden ayudar a prevenir la mortalidad materna e infantil. Anualmente se podrían evitar más de 200.000 muertes maternas y más de 1 millón de muertes infantil con trabajadores de salud calificados y regulados e instalaciones adecuadas. De hecho, matronas bien capacitadas ayudan a prevenir el 90% de las muertes maternas durante el embarazo, el parto y el período posparto.

Con tu apoyo podemos formar a mujeres como Jemimah, que trabajan cada día en primera línea garantizan la salud de las mamás y los bebés.

 

“Las circunstancias en las que tenemos que trabajar son difíciles, pero el poder de la naturaleza, la fuerza y ​​la resistencia de las mujeres son increíbles. Estoy realmente agradecida de poder ofrecer a las mujeres de mi comunidad la ayuda que necesitan”, concluye Jemimah.

 

Cuando apoyas a Amref Salud África haces posible el cambio duradero en la salud y la vida de las comunidades. Gracias por hacerlo posible.

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