Mónica, contra la mutilación genital femenina en Tanzania

 

“Tú, como niña, tienes derecho a la educación. Y nadie tiene derecho a mutilarte, no tengas miedo, defiende tus derechos.”

Soy Mónica, una orgullosa masái de Kilindi, Tanzania. Nuestra comunidad tiene una riqueza cultural asombrosa que se ha preservado durante muchos siglos. Me gusta el respeto que tenemos por nuestros mayores, nuestros colores y telas, nuestro idioma… Sin embargo, hay algo que rechazo, y es que aún perdure la práctica de la mutilación genital femenina. Este, entre otros desafíos que enfrenta nuestra comunidad, me llevó a estudiar trabajo social en la universidad.

Mi pasión es mejorar la salud y el bienestar de la comunidad empoderando a las niñas y mujeres jóvenes. Quiero verlas a un nivel superior y no en el nivel en el que están ahora. Sin la educación necesaria es difícil que puedan ser mujeres independientes y seguras de sí mismas.

¿Por qué empezaste a trabajar como campeona por el cambio contra la mutilación genital femenina?

En mi comunidad, la práctica de mutilación genital femenina ha sido muy común. La mutilación y el matrimonio suelen ir de la mano, la mayoría abandona la escuela y son dadas en matrimonio a una edad muy temprana. En realidad, la mutilación justifica el matrimonio sin importar a qué edad. A menudo, las niñas quedan embarazadas y algunas mueren al dar a luz. Empecé a levantar la voz para crear conciencia y romper el tabú.

El camino que tomé no siempre fue fácil. Noté que la comunidad rechazó mis charlas al principio. En Tanzania, cuando desafías la cultura, estás dando en el núcleo del sentido de pertenencia de la comunidad. La gente hablaba a mis espaldas. Dijeron que perdí la cabeza y mi cultura porque fui a la universidad y trataron de asustar a las chicas diciéndoles que les pasaría a ellas si seguían mi camino.

Pero nunca me di por vencida.
Mónica contra la mutilación genital femenina en Tanzania

Mónica campeona por el cambio contra la mutilación genital femenina en Amref Tanzania

Sabía que tenía que empezar con los líderes mayores. Son muy influyentes en la comunidad masái y sabía que tenía que convencerlos primero. Les mostré los resultados de otras comunidades en Tanzania que no realizan la mutilación. Esos pueblos tienen enfermeras, maestras, doctoras, todo porque dejan que sus hijas vayan a la escuela y vayan a la universidad para que puedan convertirse en las mujeres de sus sueños. Les dije que nuestras chicas se quedan atrás.

Cambiar una tradición dentro de una cultura no es algo que ocurra en un día. Conocí a Amref Health Africa y me convertí en una campeona por el cambio contra la mutilación genital femenina.

Gracias a tu apoyo podemos impulsar a personas como Mónica para proteger a las niñas.

¿Cómo afectó la COVID-19 tu zona?

Durante COVID-19 no pude llegar a todas las chicas. No pudimos organizar reuniones, todo el mundo se quedaba en casa, la escuela estaba cerrada. Escuché que muchas chicas pasaron por la mutilación. Esto realmente me dolió, no quiero ver sufrir a las chicas. Recuerdo que estuve llamando por teléfono todo el día. Quería asegurarme de estar en estrecho contacto con todos los ancianos de la aldea para que pudieran informar a su gente sobre los derechos de las niñas. Muchos de ellos me prometieron vigilar de cerca a las chicas. Podía visitar un pueblo en cada viaje para realizar educación puerta a puerta y les di mi número a todos los hogares para que pudieran comunicarse conmigo si tenían algún problema. También recibí muchas llamadas de chicas que tenían miedo de que las mutilaran.

Por suerte para nosotros, el cierre no duró mucho. En la mayoría de los lugares volvimos a la normalidad y las escuelas volvieron a abrir.

La COVID-19 ha aumentado la mutilación genital femenina. Cada año 3 millones la sufren, ahora se suman 2 millones más. Es urgente y tú puedes protegerlas, por favor, súmate a #NiñasSinMiedo.

¿Cómo ha afectado la COVID-19 la vida de las niñas?

Mucha gente se ha visto afectada por la COVID-19. Muchos hombres perdieron sus empleos porque trabajan en la industria del turismo en la isla de Zanzíbar. Los hombres regresaron a casa porque no había nada que hacer y las frustraciones en algunos hogares se estaban agravando. Aumentó el consumo de alcohol y la violencia de género en los hogares. Las niñas estaban en riesgo porque se escapaban de sus casas y luego las violaban en las calles. Fue un desafío controlarlos.

Recientemente, acogí a una niña de 9 años. Ella estaba viviendo en una situación muy peligrosa. Su padre no quería que volviera a la escuela y su hermana ya estaba casada. Estaba haciendo mis visitas a domicilio cuando ella vino a verme y me preguntó si podía ayudarla. Organicé una intervención y hablé con el padre y lo convencí de que enviara a su hija a la escuela. Le expliqué que necesita educación para poder hacer algo con su vida. Parecía que no podía convencerlo, así que le propuse acoger a la chica y él lo aprobó. Ella es una buena estudiante de quinto curso y lo está haciendo muy bien.

¿Qué te inspira?

Mis compañeras, las campeonas contra la mutilación. Son tan inspiradoras. Han hecho tanto. Especialmente una mujer masái de Kenia llamada Nice Nailantei, que es una verdadera definición de modelo a seguir. Lleva muchos años trabajando y ha logrado mucho. Ella siempre me inspira a hacer más, dar más y nunca rendirme.

 Tiene un lugar seguro para las niñas llamado Nice place (un hogar seguro para las niñas que huyen de la mutilación genital femenina). Deseo tener algo así para nuestras chicas en Kilindi.

¿Cuál es tu sueño?

Sueño con un mundo sin dolor y sin mutilación genital femenina. Deseo que las niñas de Tanzania se conviertan en maestras, doctoras, enfermeras, ingenieros, pilotos. Pueden convertirse en todo lo que quieran. No solo casarse a los 15 años.

Por favor, si compartes su sueño, súmate a #NiñasSinMiedo y ayúdanos a hacerlo posible con un donativo.

 ¿Cuál es su mensaje para las niñas de todo el mundo?

 Alcemos nuestra voz por la educación.

Tú, como niña, tienes derecho a la educación. Y nadie tiene derecho a mutilarte, no tengas miedo, defiende tus derechos.

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