Programa de formación de matronas: mujeres que salvan a otras mujeres

 

 

 

Catherine Aanyu es una mujer de 26 años residente en Uganda. Actualmente está estudiando para obtener la certificación oficial del programa eLearning de formación de matronas impartido por Amref gracias al apoyo de GSK y de gente como tú.

Los cursos de formación son una poderosa arma para formar a las mujeres y reducir el número de defunciones en el continente. Cada 3 minutos muere una mujer en el parto, el 50% vive en África y cerca del 90% de estas muertes son evitables.

África occidental tiene actualmente la tasa de mortalidad de menores de cinco años más alta del mundo. Gracias a la dedicación de personas apasionadas y valientes como Catherine este porcentaje disminuye progresivamente.

 

La historia de Catherine

 

Catherine creció en Katakwi, un pequeño pueblo situado en el este de Uganda. El territorio está compuesto por pequeñas aldeas en las que la mayor parte de las personas viven de la agricultura y del pastoreo de animales. En la mayor parte de la ciudad no hay acceso a agua ni electricidad. El centro de salud se encuentra a más de 54 kilómetros de distancia.

La ausencia de condiciones sanitarias dignas ha supuesto muchas pérdidas. En medio de este contexto, Catherine Aanyu decidió iniciar su viaje para convertirse en matrona y ayudar a miles de personas en su pueblo.

Mi madre era asistente de parto tradicional y cuando era joven yo veía a mujeres que venían a mi casa a dar a luz. Recuerdo que una vez mi hermana mayor comenzó a gritar porque una madre estaba a punto de morir; ¿No puedes dejar que vaya a dar a luz en un hospital? ¡Porque allí hay matronas capacitadas!”, recuerda. Desde por aquel entonces y hasta hoy, el centro de salud más cercano se sitúa a más de cuarenta minutos y el traslado constituía un hecho imposible.

Fue en ese momento cuando Catherine entendió que la presencia de matronas formadas en Katakwi era fundamental para poder salvar la vida de madres y bebés.

La joven comenzó a trabajar ayudando en los partos que se producían a diario en el territorio. “Mi madre está muy orgullosa de mí. Ella dejó de ser partera tradicional alrededor de 2002”, explica. Tú también puedes sumarte e pulsar a mujeres como Catherine para que lleguen a ser matronas cualificadas.

Actualmente Catherine compagina su trabajo con el programa eLearning de formación de matronas que Amref lleva a cabo con el apoyo de GSK. «Quería obtener mi diploma antes de los 28 años, ese era mi objetivo».

 

Los programas de formación: una herramienta esencial para salvar vidas y una oportunidad para el desarrollo profesional

 

Los cursos de formación poseen una naturaleza flexible para que los trabajadores de la salud no tengan que renunciar a sus trabajos y pueden adaptar sus estudios y la vida familiar. Todos los profesionales cuentan con un tutor que les proporciona asistencia personalizada y los visita en el trabajo para ver cómo van evolucionando. En su actividad profesional sanitaria pueden poner en práctica inmediatamente las nuevas habilidades que tanto necesitan.

Los programas de formación constituyen no solo una herramienta esencial para salvar vidas, sino también una oportunidad para el desarrollo profesional.

En Uganda hay una falta de acceso a la formación muy grande. La oferta de cursos de capacitación es muy reducida y los que se imparten son, en su mayoría, cursos presenciales que cuestan mucho dinero y que requieren largos períodos fuera del trabajo y del hogar.  «Yo necesitaba esto, soy la cabeza de familia en mi casa. Estoy educando a mi hermana pequeña, cuidando a mi madre y mis dos sobrinas. Necesito aumentar mi salario, mis habilidades y avanzar en mi carrera«, cuenta Catherine.

Gracias al programa elearning de formación de matronas de Amref, la joven podrá ver cumplido su sueño de obtener un diploma que reconozca sus capacidades y podrá mantener económicamente a su familia mientras trabaja con esfuerzo en lo que más le apasiona: la salud materno-infantil.

Tu puedes ser parte de estos proyectos y hacer posible que más personas como Catherine ayuden a dar a luz de forma segura en África.  

 

La realidad sobre el terreno

 

Sin embargo, su trabajo sigue siendo muy difícil. Catherine es una de las 20.000 matronas y enfermeras que atienden a una población de 33 millones: eso es una profesional por cada 1.650 personas.

La carencia de personal junto con las malas condiciones de trabajo como la escasez de medicamentos y falta de servicios básicos de agua potable genera situaciones muy complicadas. En Amref también trabajamos para mejorar las instalaciones sanitarias y proveer a los centros con los materiales necesarios para que mujeres como Catherine puedan hacer su trabajo.

«Una vez estaba trabajando de noche y una madre se nos acercó casi empujándonos», explica Catherine. «El bebé se estaba asfixiando. Necesitábamos oxígeno desesperadamente. Miré en el quirófano y no había respiradores. Miré en la sala de niños y no había respiradores. Miré en la sala de maternidad y no había respiradores. Todo estaba vacío. Me encargué de cuidar a ese bebé durante tres largas horas, estimulando y transfiriendo mi propio oxígeno a través de una mascarilla. Gracias a Dios el bebé sobrevivió. Después de lo sucedido me dediqué a informar todos y cada uno de los días de que no teníamos oxígeno», recuerda Catherine.

En una emergencia de estas características Catherine podría derivar a los pacientes al Hospital Regional de Referencia de Soroti, pero la distancia, las condiciones de la carretera y la necesidad de pagar el combustible de la ambulancia hace que el trayecto sea una opción prácticamente imposible. “Es un sistema de referencia deficiente y puede llevarnos a perder bebés, incluso madres”.

 

Un cambio duradero en África

 

A pesar de ello, el número de fallecimientos es menor desde que jóvenes como Catherine han comenzado a formarse con el proyecto eLearning. Gracias al apoyo de personas como tu ya hemos formado más de 15.000 matronas.

Los estudiantes en remoto han obtenido mejores calificaciones que los que asisten al curso presencial: el 61% aprobó con mérito frente a solo el 40% de los estudiantes presencial.  A su vez, para cada enfermera o partera recién formada el efecto dominó es enorme: su independencia financiera aumenta, adquiere nuevas habilidades y conocimientos para compartir con sus compañeros y tiene más confianza para desempeñar su trabajo.

 

La historia de Catherine ilustra el impacto real que puede tener tu solidaridad y apoyo en la vida de las mujeres que trabajan en la primera línea y también el modo en el que podemos ayudarlas a prepararse para su próxima emergencia.

 

Cuando apoyas a Amref Salud África haces posible el cambio duradero en la salud y la vida de las comunidades. Gracias por hacerlo posible.

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