Vacuna COVID-19 en África y como garantizar el acceso

Vacuna COVID-19 África

Foto: Kennedy Musyoka

 

La vacuna COVID-19 en África es vital para salvar vidas

 

Necesitamos garantizar el acceso a la vacuna COVID-19 en África por la salud global. Veinte meses después del inicio de la pandemia COVID-19 muchos países africanos ni siquiera han recibido las dosis necesarias para vacunar al 2% de su población, incluidos los trabajadores de la salud y las personas con riesgo.

 

Además del sector de la salud, la pandemia está teniendo un efecto devastador en la educación, en sectores enteros, y en el precio de los alimentos, llevando a familias enteras a la pobreza, y dejando altas tasas de desempleo y abandono escolar.

 

Por otra parte, la pandemia ha estimulado una colaboración sin precedentes entre los países africanos. Sin embargo, la colaboración de los países del continente no es suficiente cuando, a nivel mundial, solo el 20% de las personas que viven en países de ingresos bajos y medianos han recibido una primera dosis de la vacuna anti-COVID-19, frente al 80% en países de ingresos medios-altos.

 

Hoy puedes ayudarnos a impulsar la vacuna COVID-19 en África firmando nuestra petición. 

 

Desde Amref instamos a implementar este plan, resumido en cinco puntos para garantizar el acceso a la vacuna COVID-19 en África, destinado a garantizar que para fines del año 2021 al menos el 40% de la población de todos los países esté vacunada y el 70% para mediados de 2022.

 

En Amref apoyamos firmemente los procesos de vacunación global, pero creemos que la administración de dosis adicionales para completar el ciclo de vacunación primaria, cuando más del 90% de las personas en el continente africano aún no han recibido ni siquiera una primera dosis, socava el principio de vacunación global y acentúa la evidente brecha entre países.

 

Es necesario un trabajo conjunto para:

 

Poner fin al acaparamiento de vacunas COVID-19 por la salud global

Hay más de mil millones de vacunas almacenadas o en espera de entrega en Europa y Estados Unidos (zonas con altas tasas de vacunación). Si se transfieren a países africanos u otros países de ingresos bajos y medianos, podrían salvar miles de vidas. Tanto los fabricantes de vacunas como los países con existencias adicionales de vacunas deben dar prioridad a los países sin vacunas, acelerar las donaciones de dosis a COVAX y renovar su apoyo para garantizar el acceso equitativo a las vacunas COVID-19 en África y en todo el mundo.

 

Limitar la administración de dosis de refuerzo de vacunas COVID-19

No debería haber un despliegue a gran escala de dosis adicionales para completar el ciclo de la vacuna primaria hasta que haya llegado al continente africano un suministro de vacunas suficiente para inyectar un primer ciclo completo de vacuna. La OMS solicitó que los países de altos ingresos se abstuvieran de distribuir dosis de refuerzo, compartiendo los suministros con los países africanos, para permitir que las personas más vulnerables del mundo sean vacunadas.

 

Compartir más y más rápido

Algunos países han comenzado a compartir vacunas, pero esta práctica debe incrementarse y acelerarse. La OMS ha propuesto que al menos el 40% de la población en todos los países se vacunen para fin de año y el 70% para mediados de 2022. Estos objetivos solo se pueden lograr si los líderes mundiales trabajan para llegar a quienes no están vacunados actualmente.

 

Compartir licencias, tecnologías y experiencia, y renunciar a la propiedad intelectual de las tecnologías de salud COVID-19 en todo el mundo.

Las empresas farmacéuticas deberían hacer más por compartir las herramientas que impulsarían la producción de vacunas en el continente africano. Renunciando a las patentes de las vacunas de COVID-19 en África y el mundo y facilitando la difusión del conocimiento existente. Proporcionar personal, habilidades y requisitos técnicos esenciales aceleraría enormemente los procesos de producción nacionales y salvaría miles de vidas.

 

Nunca más

África nunca más tendrá que encontrarse en una posición en la que dependa tanto de otros países para obtener suministros médicos que salvan vidas. Desde equipos de protección personal (EPI) para los trabajadores de la salud, hasta investigación, desarrollo y realización local de diagnósticos, tratamientos y vacunas. El continente africano debe hacer todo lo posible y aspirar a ser plenamente autosuficiente en un futuro próximo.

 

Firma la petición contra la desigualdad más peligrosa de nuestro tiempo y ayúdanos a impulsar la vacunación en África.

 

Ya no podemos aceptar el status quo que está impulsando una ola de muerte y destrucción en todo el continente africano. Juntos, los líderes africanos y mundiales pueden y deben unirse para poner fin a la fase aguda de esta pandemia. Y avanzar rápidamente hacia la reconstrucción de los sistemas de salud de los países de ingresos bajos y medianos.

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