Agentes voluntarios de salud comunitaria impulsan la lucha contra la malaria

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PHOTO BY BRIAN OTIENO

VIHIGA, Kenia, 30 nov de 2021 (Xinhua)

 

La maravillosa personalidad Mary Omoche se puso una vez más de manifiesto durante su última visita a una familia del condado de Vihiga, en el oeste de Kenia. Esta forma parte de las visitas rutinarias en las que comprueba las medidas que se están adoptando para evitar los contagios de la malaria.

 

Agentes de salud de primera línea

 

Esta madre de cinco hijos, de mediana edad, que se incorporó como agente de salud comunitaria en 2006, se ha ganado la fama de estrella del rock en las aldeas de las colinas que pueblan el oeste de Kenia. Su incansable dedicación a la lucha contra una enfermedad tropical que ha asolado los hogares durante décadas, le ha valido esa fama.

Omoche explicaba los detalles de cómo evitar contraer el paludismo a los jóvenes y ancianos que viven en la casa que visita.

 

«Como agente de salud comunitaria, mi deber primordial es proporcionar a los hogares información y herramientas para luchar contra la malaria. La enfermedad puede ser mortal. Además tiene un efecto devastador en los medios de vida de las familias», dijo Omoche a Xinhua durante una entrevista.

 

Ella pertenece a un grupo cada vez más numeroso de agentes de salud primera línea que han revolucionado la lucha contra la malaria en el oeste de Kenia. Están consiguiendo llegar a los hogares de las aldeas más alejadas con medidas preventivas como mosquiteras tratadas con insecticida.

A menudo, Omoche realiza visitas improvisadas a las casas donde enseña nuevas formas de evitar que se contraiga el paludismo, o cómo controlar la enfermedad.

 

Proporcionan información y materiales de prevención

 

Esnas Inyambukho, una agricultora de 78 años cuya hermana menor falleció de paludismo hace más de cinco décadas, mostró su agradecimiento cuando Omoche terminó la charla sobre salud.

Según Inyambukho, la presencia de una agente de salud comunitaria en su casa fue muy tranquilizadora. Además le proporcionó mucha información sobre cómo proteger a toda su familia del paludismo.

 

«Nuestra comunidad se ha beneficiado de los sacrificios de estos voluntarios, agentes de salud comunitarios. Nos han proporcionado información y materiales como mosquiteras y algunos sprays. Esto nos ayuda a mantener a raya a los mosquitos causantes de la malaria», dijo Inyambukho.

 

Su nieta de 21 años, Sharon Nasimiyu, que está embarazada de ocho meses, confesó que a pesar de su vulnerabilidad, la intensa labor de divulgación de los agentes de salud comunitaria, le ha permitido protegerse del ataque de la malaria.

Nasimiyu señaló que los ataques de paludismo fueron frecuentes y graves durante su primer embarazo, debido fundamentalmente a la falta de información que tenía sobre su prevención, y a no disponer de tratamientos eficaces.

 

«La malaria me afectó casi durante todo el embarazo. Dar a luz a mi primogénito, que ahora tiene un año y medio, fue la culminación de la lucha y el dolor. Me quedé muy débil e incluso los médicos se preocuparon por mi futuro«, explica Nasimiyu.

 

Ahora Nasimiyu se siente protegida contra la enfermedad. Actualmente toma la medicación profiláctica recomendada para las madres embarazadas en las regiones donde la malaria es endémica.

 

Excelente actuación en la lucha contra la malaria

 

En Kenia, el creciente número de agentes de salud comunitarios, está detrás de una excelente actuación en la lucha contra el paludismo y otras enfermedades infecciosas. Estas enfermedades a menudo se cobran un mayor número de víctimas en grupos vulnerables, como las mujeres y los niños.

 

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Donald Apat, director de programas del Proyecto de Malaria del Fondo Mundial en Amref Health Africa, creado en Kenia, atribuyó a estos voluntarios la reducción de nuevos contagios y muertes por malaria.

 

«La aportación de los agentes voluntarios de salud comunitaria en la lucha contra la malaria, ha sido extraordinaria en los últimos dos años. Han revolucionado las actividades de análisis, rastreo y gestión de casos de la enfermedad», dijo Apat.

Señaló que estos agentes de salud comunitaria se han asegurado de que el suministro de mosquiteros tratados con insecticida sea fluido. Además han estado recomendando a los hogares fumigar los lugares donde sangran los mosquitos, como los arbustos y el agua estancada.

 

Apat afirmó que, gracias a la incansable dedicación de estas personas, la prevalencia del paludismo en Kenia ha descendido del 8% al 6% actual. Estos datos se reflejan en la Encuesta de Indicadores de Paludismo de Kenia de 2020.

Señaló que los distritos donde la malaria es endémica en el oeste de Kenia, tenían una tasa de prevalencia combinada del 19%. También indicó que el número de casos en Vihiga había disminuido significativamente, debido seguramente a una cobertura de más del 90% de mosquiteros tratados con insecticida.

Apat afirmó que garantizar que los 60.000 agentes de salud comunitaria del país reciban una remuneración adecuada, tengan acceso a equipos de protección y reciban formación periódica, es fundamental para alcanzar el objetivo de eliminación de la malaria para 2030.

 

Una experiencia muy gratificante

 

Por su parte, John Mukhwana, un anciano padre de seis hijos, dijo que trabajar como agente de salud comunitaria desde 2015 había sido una experiencia muy gratificante. Más aún después de ser testigo de la disminución de los casos de malaria y las muertes.

Según este antiguo agricultor, sus esfuerzos de divulgación han garantizado que los grupos rurales desfavorecidos tengan acceso a información sobre la prevención y el tratamiento de la malaria.

 

«Siempre que visito los hogares de las localidades aisladas, les explico cómo se adquiere la malaria. También realizo pruebas y remito los casos positivos a los centros de salud más cercanos para su tratamiento», dijo Mukhwana.

 

Dave Singili, un joven de 26 años diplomado en salud comunitaria, afirmó que el hecho de ofrecer su tiempo y sus conocimientos desde el inicio de la pandemia de COVID-19 en 2020,  había contribuido a la lucha contra la malaria en su localidad.

Singili actualmente es un agente de extensión sanitaria residente en el condado de Vihiga. Afirmó que educar a los hogares rurales en las medidas de prevención del paludismo,  ha supuesto un cambio en la lucha contra la enfermedad.

«Las comunidades locales han sido receptivas a nuestros mensajes de control del paludismo. Por eso han disminuido los casos, aliviando así la presión sobre los centros sanitarios», dijo Singili.

 

Artículo publicado en :  http://english.sina.com/world/af/2021-11-30/detail-ikyamrmy5987978.shtml

 

 

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